CUIDADO FACIAL: rutina de limpieza diaria

Como has escuchado muchas veces, la piel tiene memoria y se acordará de todas esas noches en las que no la has limpiado en profundidad. Además, es especialmente importante en estos tiempos en los que llevamos mascarilla y la piel de la cara sufre más.

Adoptar una rutina diaria de limpieza de cutis en casa hará que retiremos de la piel las células muertas y le devolvamos la vitalidad, librándola de impurezas y logrando prevenir su envejecimiento prematuro.

Debemos realizar esta rutina dos veces al día: por la mañana, para eliminar el exceso de sebo que hemos generado durante la noche. Y antes de acostarnos, para eliminar toda la suciedad que hemos acumulado a lo largo del día.

La doble limpieza es especialmente eficaz para quienes usan maquillaje, protector solar o pasan tiempo en ambientes contaminados. Se trata de limpiar la piel dos veces en una sola sesión para abordar diferentes impurezas y garantizar que la piel esté impecable.


PASO UNO. 
Desmaquíllate.

Usa un limpiador facial a base de aceite o agua micelar para limpiar el maquillaje, la acumulación de aceites y otras impurezas.


PASO DOS. Limpia la piel en profundidad.

Continúa tu rutina facial con una segunda limpieza con un gel o crema, que eliminará las células muertas de la piel.

Puedes ayudarte de una esponja o de un dispositivo de limpieza facial para limpiar el rostro más en profundidad, como el dispositivo de limpieza NUSU con termoterapia fabricado con silicona ultra-higiénica.

Consiga una higiene mucho más profunda desde el interior, eliminando células muertas, limpiando los poros, acabando con el exceso de grasa y retirando todos los restos de maquillaje.

Los expertos señalan que debemos usar agua tibia para la limpieza, nunca caliente ni frío. 

Seca tu cara con una toalla limpia empleando pequeños toquecitos.


PASO TRES. Tonifica y equilibra el pH de tu piel.

¿Qué hace un tónico? Contribuye a restablecer el pH del rostro después de haber sido sometido a una limpieza.

El pH de la piel sana se estima en torno a 4.7 y su equilibrio es esencial para proteger la piel frente a sustancias nocivas y la deshidratación.

Además de refrescar e hidratar, el tónico ayuda a equilibrar y preparar la piel para que su posterior tratamiento sea lo más eficaz posible.

Para ello puedes volver a aplicarte el agua micelar, una bruma termal o una loción tonificante.

 

PASO CUATRO. Exfoliación.

Realízala una o dos veces por semana si tienes la piel mixta/grasa o 1 solo una vez a la semana/cada 15 días si tu piel es seca y/o sensible.

La mejor forma de aplicarla es con movimientos circulares ascendentes, se retira con agua (puedes ayudarte de una esponjita).

Después de exfoliar la piel, tonifícala de nuevo agua micelar, una bruma termal o una loción tonificante.

PASO CINCO.  Mascarilla.

Usar una mascarilla una vez por semana.

Debemos dejarla actuar el tiempo que se nos indique para recuperar la piel. Encuentra ese tipo de mascarilla que se adapte a tu tipo de piel y lo que tengas que mejorar…

  • Granitos
  • Arrugas
  • Hidratación
  • Manchas

¡Anímate a cuidar tu piel y muestra tu mejor cara al mundo!

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