VACUNAS
Una vacuna es una preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos.
Existen muchos tipos de vacunas diferentes diseñadas para enseñar al sistema inmunitario cómo combatir gérmenes y enfermedades, divididos en 4 tipos principales:
- Vacunas vivas atenuadas: utilizan una forma debilitada o atenuada del patógeno que causa una enfermedad.
Normalmente, con 1 ó 2 dosis estas vacunas crean una respuesta inmunitaria fuerte y de larga duración que puede protegerte durante toda la vida.
Algunos ejemplos: sarampión, paperas, rubéola, viruela o varicela,
entre otras.
- Vacunas inactivadas: emplean el patógeno que causa la enfermedad pero muerto.
No suelen proporcionar una inmunidad tan fuerte como las vacunas vivas y es necesario poner dosis de recuerdo para tener inmunidad continua.
Algunos ejemplos: hepatitis A, gripe, polio o rabia.
- Vacunas de subunidades, recombinantes, polisacáridos y combinadas: utilizan partes específicas del patógeno.
Dado que las vacunas solo utilizan partes específicas del patógeno, ofrecen una respuesta inmunitaria muy fuerte dirigida a esas partes del patógeno.
En muchos casos es son necesarias dosis de recuerdo para tener protección continua contra las enfermedades.
Algunos ejemplos: hepatitis B, virus del papiloma
humano o tosferina.
- Vacunas con toxoides: utilizan una toxina que fabrica el patógeno que causa la enfermedad. Crean inmunidad a partes del patógeno, de modo que la respuesta inmunitaria va dirigida a la toxina en lugar de a todo el patógeno.
Al igual que otros tipos de vacunas, son necesarias dosis de recuerdo para tener protección continua contra las enfermedades.
Algunos ejemplos: tétanos o difteria.
Las vacunas son medicamentos muy seguros y eficaces. Antes de ser autorizadas para su uso, son sometidas a muchos estudios estrictos para comprobar su seguridad. Además, después de su autorización, se mantiene una vigilancia constante de los posibles efectos secundarios.
Aunque la mejora de las condiciones higiénicas y sanitarias de un país disminuya la aparición de ciertas enfermedades infecciosas muchas infecciones pueden propagarse independientemente de las condiciones de limpieza en las que vivamos, de modo que sigue haciendo falta la vacunación.
Los efectos secundarios, aunque son posibles, son poco frecuentes y generalmente consisten en reacciones locales leves como enrojecimiento de la zona de inyección, dolor, hinchazón o fiebre, dependiendo de cada vacuna. Otros efectos secundarios graves, incluyendo reacciones alérgicas, son excepcionales.
Durante el embarazo se recomienda la vacuna frente a la gripe y vacuna frente a tosferina con el objetivo de proteger al bebé. Algunas vacunas específicas no están recomendadas durante el embarazo (triple vírica o varicela), ya que al ser vacunas atenuadas y existe un riesgo de que puedan producir infección en el bebé. No obstante, las mujeres que quieran quedarse embarazadas o aquellas que ya lo estén, deberán consultar con su médico para establecer qué vacunas serán necesarias administrar.

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